Un nuevo amor a los cincuenta

Me llamo Manuel, tengo 50 años, 2 hijos y estoy divorciado por dos veces. La verdad es que soy ese tipo de hombre que ya daba el amor por perdido, y sinceramente tenía miedo de volverme a enamorar, pero todo cambio cuando conocí a Paloma en Loveprix.

La posibilidad de buscar pareja en el mapa que ofrece Loveprix fue para mí una ventana abierta a poder conocer mujeres de todo el mundo y eso me ayudó mucho, pues la verdad es que por mi trabajo no dispongo de mucho tiempo ni hago muchas relaciones sociales por lo que encontrar nuevamente el amor era una tarea muy difícil para mí y ciertamente lo que ofrece Loveprix fue la solución que yo necesitaba.

Como os decía no soy precisamente “nuevo” en esto del amor, y como comprenderéis ya tengo una edad, importantes fracasos sentimentales a mis espaldas y eso pesa, pesa tanto que a veces se hace difícil dejarse llevar, abrirse y volverse a enamorar, con Paloma lo conseguí.
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Paloma es una mujer encantadora, tiene aproximadamente mi misma edad, también tiene 2 hijos (bien ella tiene un hijo y una hija) fruto de otras relaciones anteriores y también se encontraba en esa etapa de la vida en la que deseas volverte a enamorar pero el pánico te embarga cada vez que lo piensas.

Como veis a los dos nos pasaba lo mismo pero todo cambio gracias a conocernos a través de esta Web y primero romper el hielo a través de mensajes y del chat de este lugar. Todo esto nos permitió irnos abriendo el uno al otro hasta que llegó el momento de conocernos, en ese momento perdimos los miedos y vimos que estábamos hechos el uno para el otro. Hoy somos inmensamente felices en nuestra vida en común.

Lo bien hecho bien parece

El rico refranero popular español está lleno de frases como ésta. Las cosas bien hechas, realizadas con esmero, con buenos materiales, no necesitan más carta de presentación que ellas mismas, y son un auténtico reclamo para el consumidor. Es por ello que las empresas, cada vez más, apuesten por las políticas de calidad y que entre sus objetivos empresariales primen la consecución de certificados de calidad que prueban de cara al exterior sus altos estándares.

Y todo ello a pesar de, y me atrevería a decir incluso, como consecuencia de la crisis. Otro refrán español podría resumir esta teoría: “Los pobres no podemos permitirnos el lujo de comprar barato”. Y esta idea se me vino a la cabeza hace varias semanas cuando en una charla amistosa con mi doctor me comentaba que estaban cerrando muchísimas tiendas de “chinos”. Y yo le hacía una pregunta casi retórica: “¿Cómo es posible eso, ahora que quizá necesitamos comprar más barato que nunca?” Y este señor, al que siempre he considerado como una persona sabia, me contestó: “Con el boom económico de los años previos a la crisis, existía una fiebre por consumir, que hizo proliferar este tipo de tiendas y de productos cas de usar y tirar, hoy por hoy la gente compra lo que verdaderamente necesita y prefiere consumir productos de calidad aunque les cueste a priori más caros”. Pues eso: Que los pobres no podemos permitirnos el lujo de comprar barato…

De ahí ese resurgimiento de los complementos de calidad, fabricados en España, con buenas materias primas y que cumpla unos mínimos estándares de calidad certificada.